El presidente de la Nación, Alberto Fernández, se reunirá este viernes en Buenos Aires con su par del Uruguay, Luis Lacalle Pou, con quien analizará temas vinculados con la relación bilateral y el Mercosur, informaron fuentes oficiales.

Fernández y Lacalle Pou, quien visita Buenos Aires en su primer viaje como presidente del Uruguay, compartirá un almuerzo en la residencia de Olivos, del que participarán los cancilleres de ambos países, Felipe Solá y Francisco Bustillo.

En ese marco, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, afirmó este jueves que "se necesita un trabajo común entre todos los socios" del Mercosur, que "debe tener una voz potente".

"La postura del Gobierno argentino con respecto al Mercosur es seguir trabajando con nuestros socios. Cuando al Mercosur le fue bien, también le fue bien a sus países miembros y a la región", dijo Cafiero en declaraciones a la prensa.

"Vamos a continuar trabajando en la integración regional y en la negociación de un bloque en el concierto mundial. Siempre ha sido ese el espíritu del Mercosur aún en los momentos más duros", añadió el jefe de Gabinete.

Fernández y Lacalle Pou ya habían mantenido un encuentro el 19 de noviembre del año pasado en la estancia presidencial La Anchorena, ubicada en las proximidades de Colonia del Sacramento, en la vecina orilla.

Este año, en oportunidad de la asunción del nuevo presidente peruano, Pedro Castillo, Fernández dialogó con el canciller uruguayo y allí se acordó este encuentro.

El encuentro entre Alberto Fernández y Lacalle Pou será luego de la cumbre que se realizó virtualmente desde el Museo del Bicentenario el 26 de marzo de este año para celebrar los 30 años de la creación del Mercosur como el 8 de julio cuando Argentina le transfirió a Brasil la presidencia pro-témpore por los próximos seis meses.

En aquella cumbre por los 30 años del Mercosur, el jefe de Estado uruguayo habló de la participación en el bloque como un “lastre” por las necesidades de apertura comercial que necesitaba su país. Fernández le respondió con dureza y le espetó: “No queremos ser una carga para nadie. Si esta carga pesa, lo mejor es abandonar del barco”.