Ya de lleno en la campaña electoral, este miércoles Alberto Fernández consiguió juntar a la mayor cantidad de gobernadores de cara a las PASO del 11 de agosto, en su rol de mostrar un justicialismo más moderado que su compañera de fórmula, Cristina Fernández de Kirchner, que es quien aporta la mayor cantidad de votos fidelizado.

Fernández almorzó hoy y consiguió la esperada foto con la mayoría de los gobernadores peronistas y, de este modo, acabó con las especulaciones y esperanzas de Miguel Ángel Pichetto, el senador ex peronista que saltó a Juntos por el cambio como aspirante a vicepresidente de Mauricio Macri y, desde ese lugar, buscaba quitarle de la mano al PJ el apoyo de aquellos mandatarios provinciales a los que en el PRO llaman "republicanos".

Según informó Política Argentina, llegaron a las oficinas de Alberto en México 337 para encontrarse con el ex jefe de Gabinete y luego cruzar la calle para ir a almorzar en pleno San Telmo casi todos los gobernadores del PJ: Gildo Insfrán (Formosa), Sergio Uñac (San Juan), Juan Manzur (Tucumán), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Domingo Peppo (Chaco), Lucía Corpacci (Catamarca), Sergio Casas (La Rioja), Mariano Arcioni (Chubut), Alicia Kirchner (Santa Cruz), Gerardo Zamora (Santiago del Estero) y Rosana Bertone (Tierra del Fuego) llegaron solos.

Pero también fueron de la partida, desde La Pampa, el gobernador Carlos Verna y quien será su sucesor, Sergio Zillioto. Eso dejó expuesto que otro mandatario que apoyo a los Fernández y ya fue electo no estuvo: es el caso del próximo gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, que no acompañó en el mitín a Bertone, la actual mandataria a quien derrotó en las urnas.

Sólo faltó Alberto Rodríguez Saá, de San Luis, pero cuyo apoyo al Frente de Todos no es objetado desde ningún sector y no existen posibilidades ni diálogo con Pichetto.