El mandatario nacional, Alberto Fernández, se solidarizó con la familia de Lucas González, asesinado por un policía de la Ciudad que estaba de civil, en el barrio porteño de Barracas.

“Quiero expresar toda mi solidaridad con la familia de Lucas González. Mi compromiso con su madre Cintia y su padre Mario en este momento tan doloroso. Pondremos todos los recursos del Estado a disposición para poder llegar a la verdad y justicia”, expresó el mandatario en su cuenta de Twitter, y añadió: “No es posible que policías que deben estar al servicio de la seguridad de argentinos y argentinas, terminen con la vida de gente inocente”.

Fernández tenía programada una reunión con la familia de Lucas, que fue postergada porque coincidió con el momento en el que los médicos informaron el deceso del adolescente de 17 años.

Cintia López, la madre del joven, denunció que su hijo fue víctima de “gatillo fácil” por parte de efectivos de la Policía de la Ciudad, ya que “tiraron a matarlo” y aseguró que le “plantaron” un arma de fuego para simular un enfrentamiento.

El hecho ocurrió el miércoles a las 9.30 cuando, en circunstancias que aún son materia de investigación judicial, el adolescente y tres amigos se movilizaban en un Volkswagen Suran azul y, al detenerse en un kiosco situado sobre la calle Luzuriaga, de Barracas, fueron interceptados por efectivos de civil de la Comisaría Vecinal 4C quienes, según su versión, creyeron que iban a cometer un robo.

La Policía dijo que los jóvenes se negaron a ser identificados, embistieron con el vehículo a dos efectivos y tras una persecución a los tiros que se extendió hasta el cruce de Alvarado y Perdriel, el futbolista fue hallado herido de dos tiros en la cabeza en el asiento del acompañante, dos de sus amigos fueron detenidos y un tercero escapó, aunque más tarde se presentó en sede policial con su madre y quedó aprehendido.