Desde la residencia de Olivos, el presidente de la Nación, Alberto Fernández, formará parte de la Reunión Extraordinaria de Líderes del G20 sobre Afganistán, que fue convocada por el presidente del Consejo de Ministros de Italia, Mario Draghi, como Presidencia del G20, para tratar los principales desafíos de la crisis afgana.

En particular se tratará la "situación humanitaria, de seguridad y de migración y derechos humanos" en ese país, según informó Presidencia en un comunicado.

La cumbre tiene como objetivo "construir un consenso internacional y facilitar un enfoque coordinado y cooperativo entre las organizaciones multilaterales, actores globales y regionales para abordar la crisis en Afganistán, especialmente en apoyo de las acciones de Naciones Unidas", se agregó.

El G20 es un foro intergubernamental de coordinación económico financiera creado en 1999 con el fin de "considerar cuestiones globales en esa materia".

Está compuesto por 19 países (Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Francia, Alemania, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Rusia, Arabia Saudita, Sudáfrica, Corea del Sur, Turquía, Reino Unido, Estados Unidos) y la Unión Europea.

Están invitados los líderes de los miembros del G20 más los de España (invitado permanente), Países Bajos, Singapur y Qatar, y participarán también las Naciones Unidas, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

Luego, a las 11.30, Fernández recorrerá la planta de la empresa automotriz Toyota en la localidad bonaerense de Zárate, donde se presentará el proyecto de Ley de Movilidad Sustentable que tiene como objetivo "estimular la utilización creciente y sostenida de vehículos propulsados con fuentes de potencia no convencionales, y de producción nacional".

Tras la visita del Presidente, la presentación del proyecto de ley será encabezada por el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas; y el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz; junto a integrantes del Consejo Económico y Social y empresarios y sindicatos del sector.

Con la implementación de esta ley, que representa una ventana de oportunidad única para reposicionar a la industria automotriz argentina en el mundo, se proyectan para 2030, entre otros beneficios, la creación de 12.500 puestos de trabajo en terminales automotrices y otros 6.000 empleos en sectores autopartistas; inversiones estimadas en 5.000 millones de dólares y se espera obtener un ahorro acumulado de 10.7 millones de toneladas de CO2 equivalente, informó Presidencia.

Según los datos de la Asociación de Fabricantes de Automotores (Adefa), el sector automotriz experimenta un crecimiento tanto en cantidades producidas como en exportaciones.

En septiembre último se produjeron 45.535 unidades, lo que representó un incremento del 13,5 por ciento con respecto al mes anterior y del 35,4% en comparación con el mismo período de 2020.

En tanto, las exportaciones fueron en el noveno mes del año de 25.230 unidades, lo que implicó una suba del 1,2% sobre agosto y del 40,9% con relación a septiembre del año pasado.