Frente a una multitud que colmó el Monumento a la Bandera de la ciudad de Rosario, el Frente de Todos realizó su cierre de campaña. En un escenario que contó con la presencia de gobernadores, gobernadores electos y precandidatos, Cristina Fernández de Kirchner y Alberto Fernández culminaron el acto con la promesa de volver “a poner de pie a la Argentina, como lo hicimos con Néstor en 2003”.

Tras un breve discurso de la precandidata a vicepresidenta, el precandidato a presidente tomó la palabra agradeciendo a Cristina Fernández de Kirchner por encabezar la fórmula. “Lo mejor que me pasó con Cristina es que rápidamente recuperamos el cariño y el afecto que como amigos siempre nos tuvimos”, señaló.

"Porque en realidad también nos había pasado lo que nos pasó a muchos argentinos, que la política nos había distanciado y un día nos dimos cuenta que nuestra distancia solo había favorecido a que se instale en la Argentina esta realidad penosa que hoy en día vivimos”, dijo Alberto.

En otro fragmento, afirmó que “Lo único que ha producido Macri son 4 millones y medio de pobres y esto es lo que la Argentina no soporta más, ¿Hasta dónde vamos a llegar?”, preguntó Fernández.

“Uno de cada dos chicos de 14 años está en condiciones de pobreza”, siguió y en la misma línea aseguró: “Nacimos para defender a esa gente, para darle dignidad a los que quedan al margen”.

Más adelante, señaló: “No vengo a hablar de política vengo a hablar de valores. ¿Qué sociedad podemos tener si vivimos en una sociedad que abandona a sus abuelos, que se caen puestos de trabajo y no nos preocupamos? ¿Cuantos semestres más piensan que podemos esperar?”, cuestionó.

En ese sentido, prometió que “El primer semestre que gobernemos vamos a cambiar la Argentina porque la suerte va a depender de nosotros, porque no vamos a esperar que alguien venga a invertir lo que nunca trajo, vamos a ser nosotros los que recuperemos las fábricas y volvamos a dar trabajo”.

“Mi mayor anhelo es que cualquier chico que nazca en cualquier latitud de la Argentina, ese chico no piense que tiene que alejarse de su lugar porque en su pueblo no tiene oportunidades”, prometió el precandidato a presidente del Frente de Todos.

Previamente, la ex presidenta realizó un breve discurso en el que valoró la unidad que conforma el Frente de Todos. “Fuimos capaces de entender que era necesaria la unidad de todos aquellos sectores que creemos que una Argentina diferente es posible”, aseguró Cristina Kirchner.  

“Pienso que tal vez si uno mira retrospectivamente la historia reciente de los años que han pasado uno va a poder advertir claramente como fueron de a poco dividiéndonos, enfrentándonos, para finalmente llegar al gobierno para hacer esto que realmente nadie lo esperaba, en esta profundidad de maltrato”, aseguró.

De cara al futuro, Cristina planteó que “Lo que viene no es nada fácil”, y explicó: “Ningún dirigente político duerme en la calle, ni sus familias. Ninguno, sea del partido que sea, se queda sin trabajo, come una vez al día, o salteado, y no puede comprar remedios. Los que pasan estas cosas, y estas penurias es el pueblo, entonces los dirigentes tienen la obligación moral, ética y democrática de ponerle fin a esta situación”.

Antes de finalizar, Cristina señaló: “Si a pesar de todo, todavía estoy parada, es por el amor de ustedes. Es recíproco, es inclaudicable, es insobornable”, afirmó mirando a la multitud que cantaba su nombre.

Por último, la senadora por Unidad Ciudadana dijo, “Necesitamos que a partir del 10 de diciembre haya un otro gobierno en la República Argentina y ese tiene que ser Alberto Fernández presidente que estoy segura va a desarrollar una tarea espléndida, como lo hizo cuando acompañó a Néstor”, concluyó.