En el marco de la inauguración del parque Néstor Kirchner y a 16 años de la asunción del ex presidente en 2003, Cristina Fernández de Kirchner y Alberto Fernández participaron de un acto homenaje en Merlo junto al intendente, Gustavo Menéndez.

Tras entonar las estrofas del himno nacional y luego de una intervención del jefe comunal local, fue la senadora por Unidad Ciudadana quien primero tomó la palabra y habló a la militancia. “Se trata de volver a recuperar ese espíritu que nos animó a todas y todos los argentinos, sin distinción”, aseguró.

Durante su exposición, la ex presidenta recordó el 25 de mayo del Bicentenario. “Es mi fecha patria predilecta”, afirmó y continuó: “Siempre me pareció mayo y la revolución una cosa muy fuerte, muy identitaria. Y después se juntaron otros 25 de mayo, por esas causalidades o caprichos de la historia: el peronismo, después de 18 años de proscripción, volvió al gobierno un 25 de mayo. Estuvo el de 2003. Pero el que sentí como una parte mía, y de todos y todas, fue el de 2010. Ese fue, además, el último año en que fui enteramente feliz. Después, nada fue lo mismo”, conectó la ex presidenta, emocionada por el recuerdo de su compañero.

Acompañados por miles de dirigentes y militantes, en una exposición más corta de lo habitual, Cristina agregó: “Ese 25 de mayo de 2010 para mí fue perfecto. No solo por los doscientos años de historia, porque sentí algo especial en las calles de Buenos Aires. Por empezar, éramos nueve presidentes caminando entre una multitud, sin ningún dispositivo de seguridad. En épocas de manos duras y de gatillos fáciles, vemos que aquella era otra Argentina”, recordó CFK.

 A su vez, pese a que la puesta intentó ser informal, o al menos alejada del acto político clásico, con una mesita blanca, sillones y flores al tono, como un living dispuesto para que los invitados charlen. Pero en cuanto CFK empezó a hablar, la gente empezó a pedirle a los gritos que se pare.

 

“Yo quería hacerlo onda living. Una cosa más descontracturada, no tanto ‘uy, ahí habla, va a volver a gritar y a decir, y el dedito, y la manito, y el pelito... ¡No, más tranqui!”, lanzó entonces Cristina, justamente, descontracturada, provocando risas.

Acto seguido, tomó la palabra Alberto Fernández. “Ustedes no saben la alegría que tengo de haberme reencontrado con mi amiga Cristina”, comenzó su discurso. Poco a poco, al tiempo que levantó el tono de voz, prometió que, “A los cuatro millones y medio de pobres que dejó Macri, les vamos a tender la mano y los vamos a traer adentro. Porque a eso venimos, para eso hacemos política. Lo vamos a resolver, como lo hicimos con Néstor. Entre todos vamos a sacar al país de la postración”, a la vez que la gente presente se ponía de pie y aplaudía por primera vez las palabras del flamante precandidato presidencial.

Luego, tras dar su visión del panorama social y económico que va a dejar el macrismo a su paso, Alberto lanzó: Es obvio que no es fácil, pero lo vamos a resolver, como lo hicimos con Néstor Kirchner. Si uno mira aquel país que recibimos en 2003 y este, son muy parecidos. Nosotros con Néstor una vez lo hicimos, y lo podemos volver a hacer. Pudimos salir de la deuda sin hacer padecer a ningún argentino”, ejemplificó.

“Yo tengo una ventaja. En el despacho de al lado tenía a un tipo que me decía cómo hacerlo, que me daba instrucciones. Yo estuve en ese laberinto, y supe salir de ese laberinto. Y ahora vamos a salir de este laberinto”, prometió.

El acto contó con la participación de numerosos intendentes del Gran Buenos Aires: Verónica Magario (La Matanza), Gabriel Katopodis (San Martín), Fernando Gray (Esteban Etcheverría), Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Julio Zamora (Tigre), Ariel Sujarchuk (Escobar), Jorge Ferraresi (Avellaneda) fueron algunos de los que se vieron junto a legisladores, sindicalistas y funcionarios como Florencia Saintout, Mayra Mendoza, Victoria Donda, Axel Kicillof, Fernando Espinoza, Felipe Solá, Jorge Taiana, Víctor Santa María, Martín Sabbatella, Juan Cabadié, Andrés Larroque, Gabriela Estévez, Jorge Rivas, Ginés González García.

El acto cerró con una foto de los candidatos frente a la multitud, y junto a ellos una niñita que lloró de la emoción al abrazar a Cristina.