Vale todo. El conservador diario La Nación sacó una nota donde explica cómo pueden hacer los dueños de propiedades en alquiler para evadir a la AFIP. "Alquileres: las dudas y cómo evitar la registración del contrato en la AFIP", es el título del artículo. 

Se sabe: con la nueva ley de alquileres, los propietarios deben cargar en la AFIP el contrato que firmen. De esta manera, se complementa la formalización del vínculo con el inquilino. 

Por supuesto, los propietarios no quieren saber nada con formalizaciones, acostumbrados a las trampas, los abusos y las arbitrariedades. Los ricos no piden permiso. 

En su artículo, La Nación explica qué trampa puede hacerse para saltearse la reciente ley aprobada en el Congreso argentino.

Escribió el periodista Diego Flores, que responde a los intereses de las grandes inmobiliarias porteñas: "Ahora bien, hay un punto en donde se genera la confusión: se considera prórroga a la continuidad del mismo contrato en el tiempo, que en el caso de alquiler de viviendas el límite máximo legal son 20 años (se le descuenta el tiempo que estuvo el inquilino durante el primer contrato), mientras que el de un local comercial son 50 años. Para cumplir con esto no se deben modificar las partes esenciales del contrato, es decir, quienes intervienen y la locación del inmueble que se renta, pero sí se puede actualizar el precio. Es decir, lo único que cambiaría es el valor mensual del alquiler. Y son contratos que al ser una prórroga no están alcanzados por la nueva ley de alquileres".