En una operatoria similar a la que Gustavo Arribas llevó a cabo en la Agencia Federal de Inteligencia, Emilio Basavilbaso autorizó mediante una resolución de Anses que lleva la firma de la ex directora de Relaciones Laborales del organismo el cambio en la modalidad de contratación.

“Ya no somos más gerentes, ahora somos planta”, fue la negativa ensayada por parte de los funcionarios de Cambiemos cuando la gestión actual pidió las renuncias correspondientes.

La Ley Marco de Empleo Público dispone que el personal transitorio no goza de estabilidad y que las normas que le son de aplicación no permiten afirmar que pueda en algún momento adquirirla. Sin embargo, en este caso en particular se avanzó con el pase a planta de los militantes del Pro sin realizar el correspondiente concurso de carrera y poniéndolos por delante de trabajadores con hasta cinco años de antigüedad.

Pese a las críticas realizadas por parte de distintos dirigentes del Pro que incluso quedaron plasmadas en la frase de Alfonso Prat Gay al calificar como “grasa militante”, a la asignación de cargos en el Estado por cuestiones partidarias, entre la derrota electoral de Juntos por el Cambio y la asunción de Alberto Fernández como presidente se detectaron en el Estado al menos quinientos pases a planta permanente de ex directores, gerentes y secretarios.

Una de las primeras medidas tomadas por el Frente de Todos luego de asumir, fue suspender un decreto firmado por el ex presidente Macri que creaba un régimen de privilegio que extendía por cinco años la estabilidad de los puestos jerárquicos del Estado, y alcanzaba a unos 3.000 funcionarios nombrados bajo su gestión. Unas semanas antes, el jefe del Estado, había declarado que ese tipo de “picardías” se iban a “revisar”.

Luego de que Anses tomó la iniciativa de desplazarlos, varios de los ex funcionarios presentaron recursos de amparo ante la justicia argumentando que conservan los derechos de estabilidad garantizados por la planta permanente.

Fuente: Minuto Uno