Previsible: el gobierno porteño decidió relajar los controles y las restricciones a la circulación de personas en CABA y el resultado fue el esperado. Ya hay 35 casos de infectados con la variante Delta, pero solamente dos de ellos no tienen nexo epidemiológico con viajeros y son considerados de "transmisión comunitaria".

Las alarmas se encendieron el viernes pasado luego de que la secuenciación genómica que realiza el Hospital Malbrán encontrara que en dos de las personas analizadas portaban la variante Delta, mucho más contagiosa que la originaria de Wuhan.

Entre las medidas insólitas del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta está el final del distanciamiento obligatorio en las escuelas, justamente entre personas que todavía no tienen ni una dosis de vacuna. 

Si la intención del gobierno nacional era retrasar lo máximo posible la llegada de la variante Delta, para lograr avanzar con el esquema completo de vacunación en más cantidad de personas, la administración del PRO hizo todo lo posible para boicotear ese objetivo, con una apertura casi total. El resultado está a la vista: la Delta ya circula entre nosotros.