El Gobierno Nacional analiza punto por punto la ley que establece un aporte extraordinario y solidario, por única vez, sobre las grandes fortunas y en los próximos días se estima que será reglamentada con la idea de que el Estado empiece a recaudar durante el primer semestre del año de los 12 mil contribuyentes con mayor riqueza.

La ley, que obtuvo su sanción definitiva el 4 de diciembre del año pasado, estima una recaudación de 300 mil millones de pesos y el destino será un 25% para programar de exploración, desarrollo y producción de gas natural; un 20% para la compra de equipamientos de salud para hacer frente a la pandemia; otro 20% para el financiamiento del relanzamiento del programa Progresar destinado a jóvenes estudiantes y un 15% para la urbanización de barrios populares.

Mientras se espera la reglamentación de una ley que obtuvo el apoyo de la mayoría de la sociedad, diferentes países del mundo debaten un proyecto de similares características que graven las fortunas en un momento de crisis profunda. Tal es el caso de Estados Unidos, donde el magnate multimillonario, Morris Pearl que afirmó que su "país debería seguir el ejemplo de Argentina y apoyar la promulgación de una medida similar para respaldar los esfuerzos de ayuda ante la pandemia".

Según trascendió, el Ministerio de Economía, la AFIP y la Secretaría de Legal y Técnica de Presidencia se encuentran analizando punto por punto de la ley para evitar futuras judicializaciones.

La iniciativa prevé el cobro por única vez de una tasa de 2% a los patrimonios de las personas físicas que hayan declarado más de 200 millones de pesos, un universo de 12 mil contribuyentes.

Las personas físicas serán alcanzadas por la totalidad de sus bienes en la Argentina y en el exterior. Mientras que los que vivan en el exterior, en tanto, pagarán por la totalidad de sus bienes situados en el país.

La tasa se elevará al 2,25% para las fortunas que se encuentren en el rango entre los $300 y los $400 millones; será de 2,50% para aquellos que tengan entre $400 y $600 millones; y de 2,75%, para aquellos patrimonios entre $600 y $800 millones.

En, el aporte será de un 3% en el caso de las fortunas entre los $800 y $1.500 millones y se incrementará al 3,25% para quienes tengan entre $1.500 y 3.000 millones. Por último, a quienes tengan bienes que superen este último valor les cobrará un 3,5%. Según la AFIP, en la Argentina hay 380 personas físicas que están en esa situación, cuyos aportes representarán el 55% del total de lo recaudado por el nuevo tributo.

Para aquella parte del patrimonio que se encuentre fuera del país, las alícuotas tendrán una penalidad del 50%, es decir, el mínimo es de 3% y el máximo de 5,25%. Tras la promulgación de la ley se fijó que, en los 60 días posteriores, si hay una repatriación de al menos el 30% de las tenencias declaradas en el exterior, ese diferencial de 50% se elimina y, además, se pagará por la totalidad de sus bienes como estuvieran en el país.

En declaraciones al canal C5N, el autor de la iniciativa, el diputado del FDT Carlos Heller, sostuvo que “hay que asegurar que no deje huecos por los cuales la judicialización se convierta en un obstáculo insalvable” y ratificó que tras ser reglamentada “estarán las condiciones para que los 12 mil argentinos alcanzados, el 0,02% de la población del país, comience a tributar y esos ingresos se empiecen a aplicar en los importantes destinos que determinó la ley”.