En 2017, la entonces diputada macrista Elisa Carrió recorrió canales y actos políticos para pedir la prisión domiciliaria de los genocidas mayores de 70 años. Se trata de violadores, asesinos y ladrones... Nadie del macrismo mostró indignación por ese reclamo. 

El archivo sirve ahora para ver cuál es la actitud del macrismo en relación a los presos comunes que pidieron la prisión domiciliaria en medio de la pandemia del coronavirus. Las cárceles están hacinadas y serían un lugar de contagio para miles de detenidos. Sin embargo, toda la dirigencia amarilla, junto con los grandes medios de comunicación, salieron con los tapones de punto contra la medida, porque "los asesinos estarían caminando por las calles", cuando en realidad se trata de prisiones domiciliarias para situaciones en donde muchas veces ni siquiera hay condena. 

¿Qué pasó hace dos años? Carrió pidió el trato privilegiado para los genocidas, quienes sí tienen condena y por los peores delitos imaginados: aquellos que son crímenes contra toda la humanidad (por eso no prescriben, a diferencia de los delitos comunes). En aquella oportunidad, ningún macrista se indignó. ¿Les parecerá bien que los genocidas "estén caminando por las calles"?