En 2017, la gobernadora María Eugenia Vidal, la diputada Elisa Carrió y la conductora Susana Giménez se refirieron de modo irónico a las personas que están en condiciones de calle. Para las tres, se trataba de "linyeras pagos" por el kirchnerismo para hacer quedar mal al macrismo. 

Dos años después, los hechos dan por tierra a cualquier teoría conspirativa. La pobreza y la indigencia crecieron notablemente, lo cual incrementó la cantidad de gente en situación de calle. En estos días, 5 personas murieron de hambre y frío, una de ella, a cuadras de Casa Rosada, donde Mauricio Macri ejercer la primera magistratura. 

Ante la desidia del Gobierno porteño, clubes de fútbol decidieron abrir sus instalaciones para que la gente pueda pasar al menos una noche alejada del duro frío. Mientras, los funcionarios macristas siguen mirando para el costado.