Mientras avanza la 2da ola del coronavirus en toda la región y comienzan a incrementarse los contagios en la Argentina, el Gobierno nacional continúa con los esfuerzos para combatir la pandemia y comprará otras dos vacunas: la Soberana 2, desarrollada por Cuba, y la Covaxin, de un laboratorio de India. 

En primer lugar, cabe aclarar que ninguna de las negociaciones está cerrada pero sí ambos casos están con grandes chances de concretarse. Incluso, las versiones indican que en algunos casos interviene directamente en las negociaciones el presidente Alberto Fernández.

En el caso de la Soberana 2, este martes Cuba entregó formalmente toda la documentación sobre la vacuna que produce la isla y que se podría comenzar a recibir en mayo. Los estudios de fase 3 están en pleno desarrollo y participan 90.000 voluntarios, por lo que las autoridades sanitarias argentinas tendrán acceso a los resultados de inmediato. Es muy posible que se avance con esta negociación y haya dosis disponibles en unas seis o siete semanas.

Específicamente, el gobierno cubano anunció la fabricación de 100 millones de dosis que estarían disponibles en mayo. "La estrategia de Cuba de comercializar la vacuna tiene una combinación de humanidad y de impacto en la salud mundial. No somos una multinacional, donde el objetivo financiero es la razón número uno. Nuestro fin es crear más salud", sostuvo días atrás el director general del Instituto Finlay de Vacunas, Vicente Vérez Bencomo, al confirmar los avances de la vacuna cubana.

En segundo lugar, se inició un diálogo con las autoridades indias por Covaxin con un objetivo de más corto plazo. Si bien la vacuna no fue autorizada por Brasil debido a un conflicto por la inspección de la planta de Barath, los primeros análisis hechos en Argentina dieron resultados satisfactorios y las tratativas están en marcha. El fármaco ya se aplica en Irán, Myanmar y Mozambique, también con buen impacto.

Hay una tercera negociación en marcha. Se trata de tratativas con un fondo de inversión de Emiratos Árabes Unidos, aunque el diálogo es de país a país, es decir con las autoridades de los EAU, para la llegada de las dosis pendientes de Sinopharm, al menos.

Lo que ocurre es que Emiratos compró millones de dosis de la vacuna china y tendría una partida adicional disponible. El gigante asiático tiene pendiente el envío de otras dos millones de dosis a la Argentina -además de la que se recibe mañana-. Sin embargo, persisten las complicaciones porque empieza a haber restricciones, como está sucediendo alrededor del mundo, para que los países saquen los fármacos con el argumento de que necesitan aplicarlas a su población.

En cambio, la EAU no sólo proveería vacunas -si la negociación prospera- sino que ayudaría a que lleguen los dos millones de dosis ya firmadas.

Sumar esas vacunas a las que ya están llegando de Sputnik V, Oxford/AstraZeneca y Sinopharm, ayudará al Gobierno a acelerar el plan de inoculación antes de que llegue la época más fría con el invierno y en momentos en que ya está iniciada la segunda ola de contagios de Covid-19.

Fuente: Página 12, Política Argentina