Desde que Cambiemos llegó al gobierno el salario mínimo en dólares perdió poder adquisitivo frente a otros países de la región. Al finalizar el mandato de Cristina Fernández de Kirchner, la Argentina se posicionaba como el país que tenía el indicador más alto en cuanto a la ganancia de los trabajadores. Para noviembre del 2015 -sobre el cierre del mandato de Cristina Fernández de Kirchner– el salario mínimo en dólares era 589 ocupando el primer lugar en la región.

En la actualidad, con la última devaluación ahora se ubica en el quinto lugar con 339 dólares, detrás de Paraguay (U$S 366). Se trata de una merma de 250 dólares en el salario mínimo vital y móvil (SMVM) medido en moneda dura, en dos años y medio.

De esta manera, Argentina quedó más cerca de países como Bolivia (U$S 298), Perú (U$S 285) y Colombia (U$S 277).

Mejor posicionado quedó Uruguay (U$S 452) que escaló a la primera posición en el ranking regional de los salarios mínimos, mientras que Chile (U$S 443) lo secunda y Ecuador (U$S 386) se ubica tercero.