La Facultad de Ingeniería de Olavarría sigue avanzando en la creación de un modelo de respirador artificial muy económico y fácil de producir. Cuando se termine el prototipo podrían crearse cientos de unidades por mes, algo clave para enfrentar la pandemia de coronavirus. 

Uno de los déficits del sistema sanitario de cualquier país, al momento de detener la expansión del virus, tiene que ver con el colapso del propio sistema, en buena medida, por falta de insumos como respiradores artificiales. 

De allí, que los equipos que hoy se adquieren sean importados, en su mayoría, y muy caros. Este modelo cuesta 20 veces que uno similar extranjero y es muy fácil de producir. Podría ser una pequeña revolución contra el COVID-19.