A la vez que el Gobierno promete bajar la inflación y frenar la crisis económica que golpea el bolsillo de todos los ciudadanos, la empresa Aguas y Saneamientos Argentinos (AySA, controlada por el Estado) exigió un nuevo aumento del 48% en el agua a pagar en dos tramos. A partir del 1 de enero, la factura de agua subirá un 17%. Desde el 1 de mayo, aumentará un 27% más.

Con los nuevos aumentos, según detallaron desde ERAS, las tarifas residenciales llegarán en promedio a los 1.413 pesos, siendo de $ 1.527 las tarifas para usuarios de zonales altos y de $ 1.347 para los zonales bajos.

Los anuncios se dieron durante la audiencia pública que se realizó en Tecnópolis, donde el secretario de Infraestructura y Política Hídrica, Pablo Bereciartua, aseguró que la máxima prioridad del Gobierno es “la inclusión”, para que “el servicio esté disponible para todos los ciudadanos”.

A su vez, llamó a “revertir atraso cultural” en materia de consumo, que “debe hacernos sentir vergüenza”. Bereciartua estableció una serie ítem en los cuales se basa su política: Tarifa social y comunitaria, cobro por consumo, extensión del servicio e inversión. Además, criticó los subsidios que otorgaba el Gobierno anterior, por considerar que beneficiaba a los sectores más pudientes, y celebró haber revertido ese rumbo.

Por su parte, la empresa estatal AySA defendió el incremento de tarifas en una audiencia pública e incluso sugirió que los aumentos deberían ser mayores. De esta manera una factura promedio que hoy paga $951 pasará a pagar $1.113 en enero y $1.413 en mayo de 2019.

En la audiencia llevada adelante en Tecnópolis, los directivos de la empresa y funcionarios del Gobierno argumentaron que “es necesario subir las tarifas por los efectos de la inflación que afecta en los costos”.