Finalmente, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, anunció este lunes que dará marcha atrás y revocará el artículo de su decreto sobre flexibilización laboral emitido durante la pandemia del coronavirus. El mismo permitía a las empresas dejar de pagar cuatro meses de salarios, lo que despertó grandes críticas en el Congreso por parte de la oposición y el Poder Judicial.

En ese sentido, el propio Bolsonaro convocó a una videoconferencia con el ministro de Economía, Paulo Guedes, para revisar la medida, que estuvo en vigor desde el domingo a la noche hasta este mediodía.

En sintonía, el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, del partido derechista Demócratas, afirmó que el artículo en cuestión generó "pánico en la sociedad" y propuso trabajar con el Poder Ejecutivo para consensuar normas de protección de los empleos ante la "coronacrisis".

El mandatario brasilero había defendido la medida a la mañana con el argumento que "es mejor que ser despedido" y que "los empleos están siendo exterminados" con la pandemia del coronavirus.

A pedido de un grupo de empresarios amigos que los respaldan en las redes sociales, Bolsonaro había firmado un decreto provisorio que incluye también la anticipación forzada de vacaciones, francos compensatorios y suspensión de las obligaciones de las empresas en cuestión de salubridad.