Mientras Brasil continúa siendo el segundo más afectado por la pandemia a nivel mundial, con más de 1.600 muertos por coronavirus en las últimas 24 horas y un total de fallecidos asciende a 313.866, el gobierno del presidente de ultra derecha Jair Bolsonaro perdió dos ministros. 

En primer lugar, el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Ernesto Araújo, renunció a su cargo tras las fuertes presiones por parte de sectores políticos afines a Bolsonaro que lo acusan de obstaculizar el acceso a las vacunas contra el COVID-19.

La información fue confirmada por fuentes oficiales, tras una breve reunión que Araújo mantuvo con Bolsonaro, quien le convocó a la sede del Gobierno para discutir su situación, pero aún no ha informado oficialmente si aceptará la dimisión o no.

Las presiones contra Araújo crecieron en las últimas semanas y se hicieron fuertes en grupos parlamentarios de la propia base oficialista, descontenta con las críticas del canciller a socios claves para Brasil, como China y Estados Unidos.

El movimiento por la salida de Araújo es tan explícito que hasta lo encabezan el propio presidente del Senado, Rodrigo Pacheco, y la presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara alta, Katia Abreu.

Tiempo después, hizo lo propio el ministro de Defensa, general Fernando Azevedo e Silva, quien también anunció su renuncia al cargo, poco después de conocerse la dimisión de Araújo. "Agradezco al Presidente de la República, a quien dediqué mi lealtad a lo largo de estos más de dos años, la oportunidad de haber servido al país como ministro de Defensa", dice una nota divulgada por el despacho del general. 

Ambas dimisiones se producen dos semanas después de la partida del ministro de Salud, en medio de un vertiginoso recrudecimiento de la pandemia que deja más de 312.000 muertos en Brasil, un balance superado solo por Estados Unidos.