Las políticas de ajuste del flamante presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, convulsionaron al país vecino que actualmente se encuentra envuelto en un clima de descontento social y político. En este contexto, las doce centrales sindicales brasileñas, con el respaldo de las organizaciones sociales y estudiantiles, convocaron al primer paro general y movilizaciones en todo el país.

La huelga fue acatada en 26 de los 27 estados brasileños al mediodía de hoy, cuando la policía reprimió y detuvo a quince estudiantes cerca de la Universidad de San Pablo. 

“En menos de seis meses de (des)gobierno, Jair Bolsonaro ya puede ser considerado el presidente que más atacó la clase trabajadora y la sociedad en general desde la vuelta a la democracia”, apuntaron las centrales sindicales al respecto.

"La paralización contra la reforma previsional responde a nuestras expectativas", declaró Douglas Izzo, presidente de la Central Unica de los Trabajadores (CUT) de San Pablo.

Según Resumen Latinoamericano, las movilizaciones contra el flamante presidente de Brasil llegaron a un punto culminante el pasado 15 de mayo, cuando miles de estudiantes salieron a las calles de todo el país para protestar contra los recortes en Educación.

Los gremios denunciaron que la reforma previsional propuesta por Bolsonaro invisibiliza a los jubilados, pero también a miles de brasileños y brasileñas en situación de vulnerabilidad, por lo cual la calificaron como "una de las propuestas más crueles de los últimos tiempos".

El paro con movilización que protagonizarán, entre otros, los gremios de trabajadores públicos de las áreas de salud, educación y obras sanitarias, los metalúrgicos, judiciales, portuarios, camioneros y petroleros, coincidirá con la inauguración de la Copa América 2019, jornada para la cual ya están vendidas el 65 por ciento de las entradas.

“La seguiremos de cerca y esperamos que transcurra de forma pacífica y sin ningún problema”, dijo el director de Competiciones de la Conmebol, Agberto Guimaraes, respecto de las movilizaciones que se realizarán en San Pablo, ciudad donde se encuentra el Estadio Morumbi, en el que Brasil jugará frente a Bolivia en el partido inaugura

“Todo lo que ocurre fuera, es responsabilidad de las autoridades locales, confiamos en ellos y esperamos no tener ningún tipo de evento grave para organizar esta fiesta”, se limitó a señalar Guimaraes.

Brasil paró contra las políticas de ajuste de Bolsonaro

“Con una política económica ‘anti-pueblo’ y un programa ideológico ultraconservador y prejuicioso, el capitán retirado profundizó los ataques iniciados hace casi tres años y está hundiendo el país en el desempleo, el hambre, la miseria y la falta de salud, educación y seguridad”, recordaron las centrales obreras dos días antes de la jornada de lucha.

En esos primeros cinco meses de gobierno el presidente de ultraderecha Bolsonaro ha impuesto duros ataques a las y los trabajadores brasileños con una política que atiende a los intereses del lucro y del capital de la patronal, hacendados y banqueros, y por lo tanto, generadora de más miseria y hambre para la clase obrera.

Mientras el país se encuentra en recesión, Bolsonaro y Mourão quieren acabar con las jubilaciones de los más pobres, recortan fondos de la educación pública y quieren acabar con los derechos laborales y las libertades democráticas. También fomentan la invasiónnde tierras indígenas por el agronegocio, permiten la destrucción del medio ambiente ynestimulan la homofobia, el racismo y el machismo, lo que ha agravado la violencia contra la comunidad LGTBIQ+, las personas racializadas y las mujeres.

Ha aumentado el desempleo, en total hay más de 60 millones de personas fuera del mercado del empleo.

La Reforma de la Previdencia va a agravar esa situación, impidiendo a las y los trabajadores de alcanzar la edad de la jubilación, destruyendo el derecho a la seguridad y aumentando la miseria.

Ante este escenario de ataques a los derechos generado por parte del gobierno de Bolsonaro, la Confederación General del Trabajo abajo firmante se solidariza con la lucha de las y los trabajadores de Brasil y manifiesta su total apoyo a la huelga general del 14 de junio.