Como cada mes, la consultora Analogías desarrolló un informe de coyuntura económica de la provincia que comanda María Eugenia Vidal. Al igual que en septiembre, los datos sociales, económicos y productivos bonaerenses continúan indicando que la crisis se profundiza. Más aún después de la devaluación post PASO que significó un nuevo salto en el nivel de precios y anticipa una desmejora pronunciada para los meses que quedan del año.

Para el caso del empleo registrado, los niveles continúan cayendo y retrocedieron a los valores de fi­nes de 2011. En el acumulado se registra una caída de 71.000 puestos de trabajo respecto de octubre de 2015. Para el caso del Gran Buenos Aires, el estudio de Analogías señala una disminución interanual del empleo privado formal de 2,9% en los primeros siete meses del año, es decir, antes de contabilizar los efectos negativos de las PASO.

La situación laboral es particularmente preocupante en algunos de los aglomerados urbanos de la provincia. En Mar del Plata trepó al 13,4%, en tanto en el Gran Buenos Aires alcanzó el 12,7%. En la capital bonaerense llegó al 10,5%, en San Nicolás-Villa Constitución al 9,8%, en Bahía Blanca-Cerri al 9,3% y en Viedma-Carmen de Patagones el desempleo fue de apenas el 3%.

Además, la Encuesta Permanente de Hogares para la provincia de Buenos Aires del segundo trimestre de 2019 indica que la provincia sigue destruyendo empleo e incrementando el subempleo demandante. La desocupación pasó del 11,9% en el primer trimestre al 12,4%, anotando la tercera suba consecutiva del indicador (un registro inédito para la propia administración de Cambiemos).

En otro apartado del informe, es notable el incremento de la deuda pública provincial en porcentaje del Producto Bruto Geográfico (PBG). Esto revela que la deuda pública bonaerense es la verdadera pesada herencia que deja la gobernadora. Por efectos de la devaluación reciente, trepó a más del 11% del PBG en la proyección de 2019. Esta cifra es poco menos del doble de la que recibió.

En consecuencia, el saldo de la gestión de Vidal dejará a la futura administración no solamente una provincia con menos producción, empleo, industria e ingresos; sino, además, mucho más condicionada para responder a las demandas sociales que se derivan de esta situación por el elevado endeudamiento y la carga de intereses que se acumularon en el corto plazo. Como rezaba una vieja campaña publicitaria, Vidal lo hizo.

Por si esto fuera poco, al tiempo que crece la deuda pública la recaudación propia de la provincia de Buenos Aires continúa a la baja. En los primeros 9 meses del año cayó un 14,5%. El consumo siguió a la baja, lo que redunda en un peor desempeño de Ingresos Brutos (-12,4%). El impuesto sobre sellos es el de peor desempeño (-25,4%), en el marco del parate del sector inmobiliario, sumamente afectado por los vaivenes cambiarios. Automotores disminuyó un 12,3% e inmobiliario un 15,6%.