Valeria Cherner que tenía 37 años y era profesora de la Escuela Normal Superior N° 10 de Belgrano. Estaba de licencia porque estaba embarazada pero se contagió igual porque, entre otras cuestiones, su pareja, también docente, debió seguir asistiendo a clases. Cherner recibió un beneficio muy llamativo: fue dispensada por el embarazo pero expuesta a través de su pareja, que debió seguir concurriendo a las escuelas. 

A los 7 meses de gestación, Valeria contrajo la enfermedad y los médicos rápidamente pusieron en agenda un parto inducido debido al covid. Como consecuencia de este proceso, el bebé falleció y luego de estar internada dos meses en coma inducido, en el día de ayer, murió ella, relató Tiempo Argentino. 

Desde un primer momento, los gremios docentes junto a la comunidad educativa, reclamaron a la ministra de Educación, Soledad Acuña, tres dispensas básicas y urgentes: docentes con enfermedades existentes; niños, niñas y adolescentes exceptuados por estar en riesgo o convivir con alguien en esa situación; y la dispensa a docentes que conviven con personas mayores y/o con patologías crónicas y preexistentes; con el objetivo de evitar los contagios en el ámbito intrafamiliar. Éste último reclamo no fue habilitado por el ejecutivo porteño.

El pedido es lógico: si una docente embarazada puede acceder a una licencia por ser "persona de riesgo", es lógico que su pareja docente también acceda a esa situación, caso contrario, se la expone al contagio de otra manera. Para el macrismo porteño, no. 

En abril de este año, una docente que convive con su marido, que es una persona en riesgo que padece esclerosis múltiple, apeló a la justicia porteña para obtener su dispensa y evitar presentarse a dar clases presenciales por que podría afectar gravemente a su pareja. La fiscalía se pronunció a favor de rechazar el caso pero la jueza a cargo ordenó la continuidad del amparo. La magistrada del Juzgado N° 6 del fuero Contencioso Administrativo, Tributario y de Relaciones de Consumo de la Ciudad de Buenos Aires, Patricia López Vergara, ordenó continuar con la tramitación del amparo de la docente contra el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, reseñó Tiempo Argentino.

En esa presentación judicial, apuntó a Soledad Acuña y calificó de “arbitraria, irrazonable e ilegal la decisión del Ministerio de Educación de la CABA, de no otorgar dispensa a docentes que conviven con una o más personas de alto riesgo ante contagios y aduce que ello conculca su derecho a la igualdad pues a estudiantes sí se les reconoce dicho permiso”.

La docente, que lleva adelante su labor en la Escuela Ricardo Rojas D.E. 16 y en la Escuela Congreso de Tucumán Intensivo en Nuevas Tecnologías D.E. 16, había manifestado en aquella oportunidad, que la Ciudad “no respetó el orden de vacunación de la población prioritaria conforme el “Plan estratégico para la vacunación” por lo que incurrió en una omisión a su obligación de garante de su derecho a la salud y de su familia, en su doble calidad de Estado y empleador”.