La presentación en el Juicio Oral y Público por la causa conocida como “Dólar Futuro”, que se realizó vía “Zoom” y fue emitida de forma online por los canales oficiales del Poder Judicial, fue transmitida por la totalidad de las señales de noticias de TV.

Por ese motivo, se puede hablar de una “cadena nacional” que se constituyó de manera espontánea a raíz de que la participación de la vicepresidenta estuvo en todos los canales de noticias.

La suma del rating de todas esas señales juntas, más la cantidad de espectadores simultáneos en las transmisiones online se acercaron a los 10 puntos de rating, un número que es imposible de conseguir a esa hora de la mañana en un día laborable.

Aquí, radica una gran paradoja. Esos mismos canales fueron los encargados de criticar sistemáticamente a Cristina, cuando era presidenta, por las realizaciones de la “cadena nacional”, acusándola de autoritarismo por la interrupción de la programación de cada medio. De hecho, una de las frases más repetidas por los gurúes políticos fue que “sus cadenas nacionales cansaron a la gente”.

Sin embargo, la herramienta legal de la “cadena nacional” utilizada por el gobierno que estuvo en la Casa Rosada hasta 2015 fue una estrategia para difundir las acciones de gestión ante un conglomerado de medios que, además de atacar a la presidente, se dedicaba a ocultar las medidas que buscaban mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

Esta vez, y sin obligación legal, los principales medios opositores al gobierno de Cristina, y ahora de Alberto, pero sumamente obsecuentes con el gobierno de Mauricio Macri, transmitieron en tándem las palabras de la vicepresidenta, que una vez más. demostró ser el péndulo que mueve a la política argentina.