Luego del papelón macrista en Córdoba, comenzaron los pases de factura en el oficialismo. La legisladora nacional Elisa Carrió cuestionó a sus pares de la coalición gobernante: "Hubiera preferido que algún ministro del Interior acompañara más a los referentes de Cambiemos, y lo digo como fundadora de Cambiemos", insistió. Prácticamente ningún dirigente macrista viajó para apoyar a Mario Negri, candidato del oficialismo. 

Con su estilo particular, Carrió se refirió a la mala elección amarilla: "Yo he sacado menos votos que Mario (Negri) y aprendí de eso. Dios poda el árbol para que dé más frutos", aclaró. Y agregó: "Córdoba jugó a la historia de Cambiemos, no jugó al resultado electoral de la gobernación. Córdoba jugó a que Cambiemos esté representada por personas decentes". 

Por último, volvió a cargar contra dirigentes macristas, a los que no nombró: "Lo importante no es ser protagonista en los triunfos, porque Judas fue protagonista, pero el importante era Jesús". Carrió cerró con un mensaje de esperanza sobre Cambiemos: "Estamos débiles, pero somos fuertes".