En un hecho sin precedentes, la Cámara Federal de Casación Penal dispuso este lunes que toda la investigación sobre los intercambios de llamados del expresidente Mauricio Macri y varios integrantes de su gobierno acusados de integrar una asociación ilícita, quede paralizada.

De esta forma, por pedido de ese tribunal, la Justicia aceptó un recurso de la defensa del exmandatario y -en una decisión completamente inusual- exigió a la jueza que lleva adelante la causa, María Servini, que le eleve todas las actuaciones originales. Cabe aclarar que no pidió solamente sus copias digitalizadas, sino toda la causa física.

Pero el dato saliente fue que el movimiento ocurrió horas después de que la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado Poder Judicial entregara un informe con el resultado de los entrecruzamientos telefónicos entre Macri, Fabián “Pepín” Rodríguez Simón, José Torello, integrantes de la AFIP y posiblemente importantes jueces, en momentos clave del desarrollo de la causa Oil Combustibles y de lo que fuera el encarcelamiento de sus accionistas Cristóbal López y Fabián De Sousa, eje de la denuncia de maniobras ilegales contra el Grupo Indalo.

Por su parte, según reveló Gabriel Morini este lunes en Ámbito Financiero "la secuencia que también dejó expuesta la jugada de Casación es que abrió un recurso de apelación sobre medidas de prueba solicitadas en la causa por la jueza que las investiga, algo que no sólo no es “apelable” según el Código Procesal, sino que tampoco podría jamás equipararse a una sentencia firme, única materia en la que Casación está habilitada a intervenir".