La justicia federal de La Plata hizo lugar a la medida de no innovar, solicitada por los fiscales generales Hernán Schapiro y Gonzalo Miranda, y ordenó al Cementerio Municipal de esa ciudad que "se abstenga de modificar, mudar, alterar y/o introducir cambios" sobre 66 tumbas con restos no identificados que fueron individualizadas por la fiscalía en el marco de la investigación por el paradero del testigo y víctima de desaparición forzada Jorge Julio López

La preservación de las tumbas fue solicitada por los representantes de la Unidad Fiscal que interviene en los casos por violaciones a los derechos humanos durante la época del terrorismo de Estado en la jurisdicción de los tribunales federales de La Plata y en causas conexas, como el caso López. La víctima está desaparecida desde el 18 de septiembre de 2006. Desde 2009 la investigación se encuentra delegada en el MPF.

Desde entonces, la fiscalía trabaja diferentes hipótesis. Una de ellas, la desplegada en el legajo N°10, caratulado “Hallazgos - Cadáveres - Restos”, está guiada por la posibilidad de que la víctima haya muerto y sus restos ingresados a una morgue o cementerio sin el registro debido. Por lo tanto, está dirigida a la constatación de todos los restos NN hallados en todo el país desde 2006 en adelante.

La intención de los fiscales es preservar los restos ante la posibilidad de que surgieran elementos en la investigación que permitan elevar la sospecha sobre que alguno de los cuerpos pueda ser el de la víctima y, en tal caso, solicitar el cotejo genético con muestras de sus familiares. Mientras tanto, la fiscalía realiza otras medidas de tipo documental en las causas penales del fuero ordinario por hallazgos de NN y en la Dirección Provincial del Registro de las Personas para dar con huellas dactilares y cualquier otro dato que permita consolidar o descartar la hipótesis.