María Lilia Gómez Alonso integra desde hace 33 años la Sala B de la Cámara Nacional Comercial, que es donde tramita la causa del Correo Argentino y donde la familia Macri logró dilatar el trámite de la deuda millonaria que tiene con el Estado nacional. El próximo miércoles 15, Gómez Alonso cumplirá 75 años, la edad a la que deben retirarse los magistrados, según marca la Constitución Nacional.

Sin embargo, la jueza presentó una demanda contra el Estado para quedarse más allá de esa edad y consiguió que el juez Pablo Cayssials dicte una cautelar a su favor. Desde el gobierno nacional apelarán la medida.

No pocos consideran que la intención de la jueza de quedarse, avalada por un sector de la justicia, está relacionada con el futuro de la quiebra del Correo que deberá revisar el tribunal que integra, reseñó Página 12. En resumen: Gómez Alonso fue clave para que la familia Macri no pague su deuda con el Estado. Ahora será clave para revisar la posible quiebra del Correo Argentino. Primero, los negocios. 

En septiembre Gómez Alonso entabló una demanda para quedarse más allá de los 75. El argumento central de la jueza es que ella ejerce ese cargo desde mucho antes de que la reforma constitucional de 1994 estableciera el límite de los 75 años. Increíble: los jueces no quiren cumplir la constitución. 

El Estado nacional se opuso a que siga en el cargo. Pero, por el momento, el juez Cayssials dictó una cautelar a favor de la jueza que impide su jubilación o que se le pida acuerdo al Senado para que permanezca en la Cámara Comercial. La decisión del juez es transitoria mientras se discute el fondo de la cuestión.