En un acuerdo extraordinario muy escandaloso, Horacio Rosatti fue designado este jueves como nuevo presidente de la Corte Suprema en reemplazo de Carlos Rosenkrantz, que será su vice, por los próximos tres años. Lo insólito es que de 5 jueces solo votaron 3 y dos se abstuvieron. Para poder ganar, Rosatti se votó a sí mismo. La casta judicial en su máximo apogeo. 

Así las cosas, la Corte enfrenta una guerra interna entre Rosatti y Rosenkrantz contra Ricardo Lorenzetti, que no pudo ser el presidente elegido y decidió no votar. Justamente, los dos hombres triunfantes casi llegan a la Corte vía un decreto de Mauricio Macri y con el respaldo del establishment, en especial, el Grupo Clarín. Buenos muchachos.  

Pero hay más: Rosatti y Rosenkrantz tienen (o tenían...) muy buen diálogo con el ahora prófugo Fabián Rodríguez Simón, el hombre fuerte del expresidente Macri en su relación con la justicia. Fue Rodríguez Simón que propuso nombrarlos por decreto. 

Ahora "Pepín" está prófugo de la justicia argentina y sigue en Uruguay, con pedido de captura internacional. Según una pericia en su teléfono tenía muchas llamadas con Rosenkrantz. ¿De qué hablarían? "Cuestiones personales y sociales", explicó el ex presidente del máximo tribunal ante la justicia argentina. Por supuesto, mandó un escrito y no se presentó.