A un mes del primer caso positivo de coronavirus en la Argentina y a 20 días de comenzado el aislamiento social, preventivo y obligatorio, que en principio se extenderá hasta el 13 de abril, todavía hay tres provincias -Catamarca, Formosa y Chubut- que no registraron ni un solo infectado de Covid-19 hasta el momento y una de ellas lleva 7 días de aplicación de una controvertida medida.

Se trata de Catamarca, que a través de una resolución de su Comité Operativo de Emergencia de Catamarca (COE), desde el viernes 27 de marzo impuso como obligatorio el uso de barbijo para las personas que circulen en esa provincia, en medio de la cuarentena ​por el coronavirus. 

Así lo confirmó la ministra de Salud local, Claudia Palladino, en una entrevista radial. “Se trató de poner freno a nuestra cultura, de abrazarnos, saludarnos y besarnos, para tomar conciencia de la distancia social”, explicó.

Lo polémico de la decisión del gobierno de Raúl Jalil de obligar al uso del barbijo para circular en la calle es que las recomendaciones nacionales y científicas mayoritarias, hasta el momento, no van en ese camino. No obstante, algunos países y espacios académicos sí aconsejan ese tipo de protección.

Palladino detalló además que el gobierno provincial hizo “una compra de barbijos porque el tema era no desabastecer al personal que está atendiendo, porque fue una de las críticas que se presentó en su momento”, y que “en este momento la comunidad los está utilizando”.

"También se hicieron recomendaciones de utilización, porque nos preocupaba el correcto uso del barbijo, porque quizá uno se pone el barbijo, se lo saca mal, o se toca la cara, entonces se está haciendo en las redes informes sobre el correcto uso, para que la gente no piense que tiene el barbijo, y ya está”, añadió.

Y finalizó: “Estamos haciendo mucha insistencia en la comunidad y esto nos permite un cambio de hábito para que nos pueda acompañar más allá de la cuarentena. La gente espontáneamente, aunque no sea obligatorio el barbijo, lo utiliza, pero es clave también eso, seguir fortaleciendo que uno no diga como tengo barbijo no me lavo las mano, no, es el combo, y yo creo que lo que más nos cuesta es el cambio de conducta".

Fuente: Política Argentina