La diputada del Frente de Todos Cecilia Moreau contó durante una de las sesiones especiales que abrieron el debate por la legalización e interrupción voluntaria del embarazo que se realizó un aborto a los 16 años.

La presidenta de la comisión de Legislación General explicó que es necesario que las mujeres y las personas con capacidad de gestar no tengan miedo de poder decidir sobre su vida y poder acceder a un aborto sin el riesgo de morir durante la práctica. También hizo hincapié en la importancia de la educación sexual integral y un Estado presente.

"Todas y todos los que estamos en condiciones de gestar tenemos el derecho también de tener igualdad de oportunidades y tener un aborto seguro y legal para no morir en la clandestinidad", señaló Moreau.

Durante su discurso, la funcionaria explicó que "parte de la ampliación de derechos es poder aceptar los términos que otro esgrime para estar a favor o en contra de un proyecto. Yo parto de que este también es un tema de ampliación de derechos porque no reconocer que en la Argentina hubo, hay y seguirá habiendo abortos clandestinos si esto no se convierte en ley es creer que el sol no existe".

Además, conto su experiencia personal con un duro testimonio: "nadie toma el aborto como un método anticonceptivo, nadie lo promueve, nadie quiere llegar a un aborto pero pasa. Esta mujer que hoy está presidiendo este debate, a los 16 años le pasó. Me falló el método anticonceptivo. Tomé la decisión de interrumpir ese embarazo completamente consciente de lo que estaba haciendo. Yo era una nena que quería tener una vida en aquel momento, soñaba con ser médica, con militar, con viajar, con vivir un montón de cosas que hasta ese momento no había vivido".

Conmovida por su relato, Moreau agregó: "la suerte de poder hablarlo con mi mamá, sin miedo. Con mi decisión consciente y responsable mi mamá me acompañó en esa decisión pero también tuve la suerte de que tenía los medios económicos para llegar a un consultorio en un barrio en Recoleta un sábado a la mañana, en aquél momento no había Misoprostol. Fui, había un médico, un anestesista, un lugar seguro. Creo que en ese momento eran $30.000, una barbaridad".

"Yo tengo una hija, que es lo que más amo en la vida, y cuando tomé la decisión de maternar fue también a consciencia y la decisión que más feliz me hizo en la vida. No me pesa el embarazo que interrumpí, lo que me sigue pesando es el miedo y la clandestinidad. El miedo que sentí, siendo una nena, sintiendo que estaba haciendo algo que estaba prohibido, que podía ir presa por lo que estaba haciendo", contó la diputada.

Por último, la legisladora concluyó con una reflexión: "las mujeres y las nenas tenemos derecho a tomar decisiones. Lo que tenemos que hacer es pensar que a las próximas generaciones, a nuestras hijas, a las de todos y cada uno de nosotros le puede pasar. Y en el caso de que les pase lo que me pasó a mi, a muchas, tienen que tener la certeza de que no tienen que tener miedo. Miedo a hablar, a poder decidir, a charlarlo con sus padres, a tomar una decisión que te puede llevar a que si no lo hacés contenida, acompañada, cuidada por el Estado, por tu familia, les puede sacar la vida".

Fuente: Data Diario