La crisis económica que desató el gobierno de Mauricio Macri y Cambiemos continúa arrasando con el aparato productivo de la Argentina. Este jueves se confirmó el cierre de Free Colours, la fábrica que funcionaba en Álvarez, un pueblo ubicado a 31 kilómetros de la ciudad de Rosario, en la provincia de Santa Fe.

Con tecnología de última generación proveía a terceros y comercializaba pirotecnia bajo su marca Free Colors. Su cierre se debió a la fuerte caída en el consumo y al impacto de la Pirotecnia Cero que se expandía en varias ciudades santafesinas, al igual que en el resto del país.

Mario Ruschin, presidente de la Cámara Argentina de Empresas de Fuegos Artificiales (CAEFA), que agrupa a importadores y fabricantes contó al portal BAE Negocios que "es la primera fábrica que cierra, pero muchas están empleando menos personal. Hay un fuerte impacto social por la persecución contra el sector. Se pierden cada vez más fuentes de trabajo en forma directa e indirecta".

En el mismo sentido, marcó que el cierre de Free Colors es una alerta roja para el sector. "El año pasado tuvimos una fuerte caída en las ventas que rondó el 30 por ciento. Este año dependemos del resultado electoral. Esperemos que haya euforia en la sociedad para que la gente se permita celebrar".

El sector está compuesto por sólo diez empresas fabricantes y catorce importadores. Todos esperan el resultado de las elecciones para saber cómo seguir. "Necesitamos volver a encaminar la situación económica. La gente quiere sacarse la mochila de la incertidumbre y conocer los lineamientos a futuro", aseguró Ruschin.