Durante su exposición en la Cámara Alta en torno a los allanamientos a sus propiedades ordenados por el juez Claudio Bonadío sobre las propiedades de Cristina Fernández de Kirchner, la ex presidenta se refirió al lawfare, en donde hizo referencia a las situaciones judiciales del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, el ex presidente del Ecuador, Rafael Correa. “A Lula lo metieron preso porque ganaba las elecciones. ¿Les suena?", marcó CFK mirando a todo el recinto. Además, apuntó contra el Gobierno y dedicó unas palabras para el senador Miguel Angel Pichetto.

Asimismo, haciendo un paralelismo con la causa Banelco que involucró a funcionarios de un lado y del otro del gobierno de De La Rúa en el pago de coimas por parte de privados con el fin de aprobar un proyecto de reforma laboral en el Congreso, Cristina expresó: "Fui la primera presidenta mujer y seré la primera senadora allanada. No es cierto que en 2001 se allanó a un senador por el escándalo de los sobornos. Esta es la primera vez que se va a allanar domicilios de un senador. Ni siquiera en el mayor escándalo, donde se acusaba a los dos partidos mayoritarios de recibir coimas para aprobar una ley, se allanó la vivienda de ningún senador. Lo único que se hizo fue una inspección ocular por parte del juez Liporace”, detalló.

En el mismo tono, la ex presidenta puso en duda las declaraciones que realizaron empresarios y ex funcionarios en calidad de “arrepentidos”. “Venía para acá y un conocido letrado, apoderado de uno de los empresarios detenidos, decía que están amenazando y les hacen decir cualquier cosa. Y que su defendido, posiblemente en unos días, mienta y acuse a alguno para quedar en libertad”, señaló.

 En otro fragmento, ironizó sobre la causa de los cuadernos del ex chofer Oscar Centeno y los supuestos arrepentidos: “Somos todos hombres y mujeres grandes. ¿Me van a decir mirándome a los ojos, que realmente creen que los que están hablando como arrepentidos están diciendo en serio la verdad? ¿Ustedes creen que la patria contratista empezó el 25 de mayo de 2003?" preguntó, y en el mismo tono apuntó contra el Presidente. "Estamos en la Argentina que preside Mauricio Macri, el hijo de Franco. El primo de Angelo Calcaterra y el hermano del alma de Nicky Caputo. ¿De verdad creen que esto empezó en 2003?" remató.

Al mismo tiempo, recordó la causa de los aportantes truchos de Cambiemos: “Resulta que los empresarios le aportan a los populistas y los beneficiarios de la AUH les aportan a ustedes” disparó Cristina, y sentenció “Hay 2 mil ciudadanos de carne y hueso que dicen que es mentira que hicieron aportes a Cambiemos”.

Antes de finalizar, enumero las causas en las que Bonadío la acusa de liderar una asociación ilícita y respondió: “Si creen que con los Bonadio y los desafueros me voy a arrepentir? No. No me arrepiento. En todo caso me arrepiento de no haber sido suficientemente inteligente o amplia para convencer y persuadir de que lo que estábamos haciendo, con errores o aciertos. había mejorado la vida de millones en la República Argentina", avisó.

Más adelante, la Senadora lanzó durísimas críticas al gobierno de Mauricio Macri, preguntó reiteradas veces por los “más de 100 mil millones de dólares” de deuda que tomó Cambiemos desde que asumió en 2015 y reiteró su pedido de investigar toda la obra pública. “Si se quiere investigar, que se haga una auditoría global de la obra pública. De toda, no de la que Iguacel, actual ministro de Energía, eligió, únicamente en vialidad y únicamente en la provincia de Santa Cruz”, advirtió.

En el cierre de su presentación, con la mirada fija en la Vicepresidenta Gabriela Michettí, cruzó al Gobierno nacional. “Yo no soy su problema. El problema son ustedes y sus políticas horribles”, dijo. Y, habló del “intenso fuego amigo”, al que pareció dejarle un mensaje: “Estoy seguro que, si mañana me parte un rayo y solo quedan esparcidas mis cenizas, seguro que muchos no llegarían con el voto popular a ser presidentes".

Sobre los medios de comunicación, Cristina denunció “una manipulación descarada, humillante hacia mi persona”. En el mismo tono agregó “si creen que con esto van a hacer que cambie mis ideas, están equivocados. Mal o bien pertenezco a una generación que creció con el miedo de que los fueran a buscar para desaparecerlos o violarlos o tirarlos al mar".

Para finalizar, Kirchner planteó que es lícito “que haya gente que no me quiera, yo tampoco quiero a todos. Pero lo que no es lícito es que se quiera hacer parecer que estamos en un sistema justo. La paridad debe ser con todos”, concluyó.