La precandidata a vicepresidenta por el Frente Patriótico realizó una nueva presentación de su libro, Sinceramente, en el Fórum de Santiago del Estero. Se trata de un complejo que fue inaugurado por Cristina Kirchner como presidenta junto a Claudia Ledesma como gobernadora, esposa del ahora gobernador santiagueño Gerardo Zamora.

Allí, la ex mandataria repasó historias de su vida junto a Néstor Kirchner, contó sensaciones del último día como presidenta y aprovechó para brindar un diágnostico, fiel a su estilo, de la actualidad política, económica y social que atraviesa la Argentina.

“A lo malo hay que encontrarle la parte buena”, destacó. “¿Qué tiene de bueno este momento?? Preguntó Cristina y respondió: “Qué hemos podido comprobar en un muy corto plazo, apenas 3 años y medio, que todo eso que nos habían dicho que teníamos que hacer y nosotros nos negábamos a hacer porque decíamos que íbamos a terminar como ahora, teníamos razón”, aseguró.

En el mismo tono, continuó: “Teníamos razón en no hacer una apertura indiscriminada de importaciones que destruyera la industria nacional. Teníamos razón cuando decíamos que teníamos que sostener el mercado interno y el consumo. Teníamos razón cuando decíamos que teníamos que reservar nuestros dólares para insumos de nuestra industria”, detalló.

En tono autocrítico, la senadora por Unidad Ciudadana señalo que en la actualidad “estamos en un momento los argentinos y las argentinas, que podemos sentarnos a hablar y a cotejar las cosas que se hicieron mal”. A su vez, dijo que tiene “grandes esperanzas de que los argentinos y argentinas podamos encontrar un camino”.

Una vez finalizado el acto, Cristina Fernández de Kirchner habló brevemente con la militancia que se encontraba en la puerta del lugar. Acompañada por el gobernador Gerardo Zamora, dijo: “Me hace mucho bien tanto cariño y tanto afecto. Es una caricia al alma” dijo mirando a los miles de militantes presentes.

“Yo siento y sé lo que está pasando. Me recibieron con el cariño de siempre. Pero también sentí, como me pasa en la calle, que me agarran con desesperación. La gente está angustiada, no me dicen ‘volvé’ por nostalgia; le pusieron la vida patas para arriba”, afirmó.

Por último, la ex presidenta publicó en twitter una foto del acto, y expresó: “Se exige por parte de todos y de todas, una actitud nueva, un acuerdo también en las reglas de convivencia. Los argentinos y las argentinas vamos a tener que aprender a convivir con nosotros mismos, respetándonos, y no insultándonos porque pensamos diferente”, concluyó.