Desde el 17 de febrero volvieron las clases presenciales en Jujuy, provincia que comanda el gobiernador de Juntos por el Cambio y la UCR, Gerardo Morales. A menos de un mes, dos docentes fallecieron por coronavirus y al menos 27 se contagiaron.

En este contexto, padres y madres piden que se suspenda la presencialidad y en su lugar exigen el dictado de clases virtuales, hasta que la situación este controlada.

En consecuencia, la provincia decretó la reducción de circulación nocturna sin suspensión de actividades en Humahuaca, distrito donde trabajaba una de las maestras fallecidas.

En tanto, en la localidad de Tilcara los vecinos señalan que cuenta hoy con más de 50 casos activos con diagnósticos PCR y múltiples casos con cuadro clínico u otros tipos de test. Entre los contagiados hay muchos que pertenecen a la comunidad educativa: docentes, personal escolar, alumnos y familiares de los mismos.

Frente a esto, las familias comienzan a organizarse: padres y madres autoconvocados denuncian contagios entre la comunidad educativa, la falta de elementos de limpieza y condiciones edilicias, y solicitan la suspensión de la presencialidad además de conectividad a las familias que no tienen. Solo con comisiones de seguridad e higiene entre trabajadores de educación, familias y estudiantes exigiendo acción a los gremios se puede organizar la fuerza para una vuelta segura.