En Brasil, el presidente de ultraderecha Jair Bolsonaro tiene en mente la misma agenda laboral que el macrismo en Argentina. Empleo de menos calidad y menos derechos. ¿Eso generará más puestos de trabajo? Impulsado por el Gobierno y con media sanción de Diputados, en el Congreso de Brasil​ avanza un proyecto de ley de reforma laboral que tiene el rechazo de los principales sindicatos del país. 

Con el argumento de "favorecer la contratación de trabajadores" (el mismo argumento de Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal en Argentina) el proyecto de Bolsonaro propone una modalidad de trabajo sin derecho a las vacaciones, al aguinaldo y al seguro de desempleo. El programa tiene una duración de 18 meses para jóvenes de entre 18 y 29 años, con jornadas de hasta 6 horas, con el cobro de una asignación no remunerativa equivalente al salario mínimo por hora (en Argentina es de $ 145,80 la hora).

Según el proyecto de Bolsonaro, el trabajador tiene derecho a 30 días de descanso al cabo de 12 meses, sin el pago de esas vacaciones. Los contratados por este Programa no tienen derechos laborales ni previsionales. ¿Ese es el modelo que impulsa el macrismo en Argentina?