A lo largo del año, los combustibles aumentaron en 14 oportunidades y acumulan un aumento cercano al 75 por ciento. Tras la decisión del gobierno de Macri de dolarizar el precio de las tarifas y los combustibles, las ventas en las naftas registran una caída en las ventas del 8% interanual.

Al igual que otras actividades de la industria y el comercio, la crisis que atraviesa el sector pone en peligro la continuidad de cientos de estaciones de servicio del país. “De las 4.800 estaciones que hay en el territorio nacional, unas 800 corren actualmente peligro de cierre” sostuvo el presidente de la Federación de Expendedores de Combustibles y Afines, Gabriel Bornoroni.

Por su parte, el titular de la Federación de Empresarios del Combustible de la República Argentina, Vicente Impieri, señaló: “No nos sirve que suba el precio, porque las ventas bajan. La gente para el auto y las ventas han disminuido considerablemente”.

Además del impacto directo en el bolsillo de los consumidores, la suba de combustibles se trasladará al aumento de distintos productos, en especial los alimenticios, por la importancia que tienen la nafta en los costos de logística y traslado.

Desde la Federación que nuclea a los dueños de estaciones servicio salieron a aclarar que la “rebaja de los precios no dependen de su sector” ya que “los valores son fijados por la petroleras”.