Durante el macrismo, la titular de la Oficina Anticorrupción defendió la doctrina Irurzun, por el camarista Martín Irurzun, que justificó la detención de funcionarios o exfuncionarios procesados por sus vínculos con el poder político. Para el juez, esa situación privilegiada podría entorpecer una investigación. Esa doctrina fue cuestionada ahora por la propia Justicia. 

Si estuviera vigente, los procesados Laura Alonso y Juan José Aranguren, ex ministro de Energía, podrían ser detenidos hoy mismo, ya que es obvio, siguiendo el argumento del magistrado macrista, que mantienen vínculos con actores de poder. 

Ambos dirigentes macristas fueron procesados por el juez federal Luis Rodríguez: en el caso de Aranguren, se investiga si hubo conflicto de intereses al negociar como ministro de Energía con Shell, empresa de la que es accionista. ¿La respuesta no es obvia?

En el caso de Alonso, se la acusa por hacer la vista gorda en esa situación por demás evidente. Alonso y Aranguren: ¿Seguirán pidiendo la doctrina Irurzun?