El ministerio de salud brasilero publicó en su sitio web el contrato con el laboratorio Pfizer para la compra de vacunas contra el Covid-19, a pesar de la cláusula de confidencialidad. Luego, lo bajó aunque el texto se puede encontrar en internet porque diferentes usuarios decidieron compartirlo. Incluye condiciones humillantes para Brasil. 

Según el contrato firmado, Pfizer no puede ser penalizado si no cumple con plazos anunciados, no se hará responsable por cualquier efecto adverso en los pacientes por las vacunas y cualquier diferencia jurídica deberá resolverse en los tribunales de Nueva York. Para ello, Brasil debe renunciar a la inmunidad soberana de todos sus organismos, incluso del Banco Central, en caso de que tenga una sentencia condenatoria.

El escándalo por las condiciones de Pfizer obligaron al ministerio de Salud a bajar el documento que publicó solo por unas horas. Sin embargo, la situación no terminó allí ya que muchos medios y usuarios de internet se hicieron eco del texto. 

Entre tantas clásulas ridículas, el laboratorio norteamericano asume que hará “Esfuerzos Comercialmente Razonables” para la entrega de vacunas que pueda comprar Brasil. Además, Pfizer obliga a la compra mínima de 100 millones de dosis, a 10 dólares cada vacuna. Para ello, Brasil debió pagar por anticipado el 20% a la sola firma del contrato, aunque el laboratorio no sepa cuando enviará los componentes adquiridos. 

Además, Pfizer exige al comprador que lo libere de tener que pagar cualquier tipo de indemnización por cualquier cuestión que involucre la investigación, desarrollo, fabricación, distribución o aplicación de la vacuna. Pfizer asume que contratará un seguro pero simplemente para cubrir el normal funcionamiento de su actividad, pero que bajo ningún aspecto el laboratorio se hará responsable de cualquier consecuencia por la aplicación de la vacuna.

Por último, ante cualquier litigio que surgiere entre Pfizer y el Estado parte, en este caso el brasilero, Pfizer exige que las diferencias legales se resuelvan en los tribunales de Nueva York y que el “Estado brasilero expresa y irrevocablemente renuncia a cualquier derecho de inmunidad que este o sus activos puedan tener o adquirir en el futuro (a título de inmunidad de soberanía o cualquier otra forma de inmunidad), incluyendo cualquier activo controlado por cualquier agencia, autarquía, Banco Central o autoridad monetaria de Brasil".