Al menos quince diputadas del Frente de Toddos pidieron que la Cámara de Diputados suspenda al sanjuanino Eduardo Cáceres, procesado judicialmente por "lesiones leves agravadas por el vínculo" luego de ser acusado por violencia de género por su ex pareja, y que regresó a su banca el 12 de febrero, al fin de la licencia por 60 días que había tomado cuando comenzó el proceso judicial. Por ahora, el bloque del PRO se atrincheró en la defensa corporativa de Cáceres. 

"Como diputadas de la Nación, tenemos el deber y la obligación de implementar todos los mecanismos necesarios para sancionar y erradicar la violencia contra la mujer", señalaron las legisladoras en un escrito dirigido a la presidencia de la Cámara.

El texto refiere entre sus fundamentos, además del reglamento propio del cuerpo, las convenciones internacionales ratificadas por el Estado nacional argentino y la Ley Micaela, de capacitación en género obligatoria para agentes estatales, que el procesado Cáceres propuso modificar, justamente, en cuanto regresó de su licencia.

Cáceres está decidido a mantener su cargo en Diputados a pesar de la grave imputación en su contra. Además, pretende ir por más: presentó un proyecto donde pide declarar que "la violencia no tiene género" y penar las "falsas denuncias por violencia". La iniciativa tiene respaldo del macrismo aunque algunos sectores internos salieron a tomar distancia, como la secretaria nacional de Mujeres del PRO.