A pesar de negar la situación y minimizar las advertencias de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (Agtsyp), SBASE admitió que las tres formaciones de la línea B compradas al Metro de Madrid contenían asbesto y ordenaron que los vagones sean convertidos en chatarra.

Se trata de los vagones adquiridos por el gobierno de la Ciudad en tiempos en los que el presidente Mauricio Macri era jefe porteño. Los rodados son de la década del 70, fueron adquiridos en España, costaron más de cuatro millones de euros y se usan en la Línea B de Subte.

“Hemos contratado, con intervención de la Agencia de Protección Ambiental, a una empresa autorizada para que hagan la disposición final de los componentes con amianto. A los coches se los chatarreará”, anunció el presidente de Sbase, Eduardo de Montmollin, en una entrevista con el portal enelSubte.

Tal como rememoró el sitio de noticias Nueva Ciudad, la polémica por el asbesto comenzó tras la denuncia en los medios de España sobre la presencia de ese material en el Metro de Madrid. Se trataba de los mismos coches que en Buenos Aires circulan en la Línea B.

Ahora, la confirmación de la presencia de asbesto y el peligro que ello implica para trabajadores y pasajeros terminaron de sellar su suerte.