Sin la convocatoria esperada, el sector más radicalizado de Junto por el Cambio se movilizó con diferentes consignas bajo el denominado #8N con reclamos al gobierno nacional y el rechazo al fallo de la Corte Suprema respecto a los jueces Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Germán Castelli, por referentes de Juntos por el Cambio.

“El #8N marchemos para pedirle a los jueces Bruglia, Bertuzzi y Castelli que no renuncien a sus causas. Más allá del fallo, los jueces siguen en sus cargos hasta el próximo concurso, que puede demorar años. ¡No nos resignemos!”, había escrito la Presidenta del PRO, Patricia Bullrich, en su cuenta de Twitter, para convocar a la marcha.

En esta oportunidad, la exministra de Seguridad viajó a Córdoba, una de las provincias más hostiles con el Gobierno, para participar desde allí. A bordo de su auto se hizo presente en una plaza céntrica de la capital cordobesa, donde fue recibida al canto de “Se siente, se siente Pato Presidente”.

A metros de Bullrich, los manifestantes y simpatizantes de Juntos por el Cambio montaron dos muñecos del presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, colgados de la horca. La violenta imagen generó el repudio de miles de usuarios y usuarias en las redes sociales.  

En la escuálida marcha en Córdoba, donde todos los planos de las imágenes son cortas debido a la poca asistencia de gente, Patricia Bullrich expresó “Estoy muy emocionada con todo el apoyo de la gente. Siempre estuve en todas las marchas en el Obelisco, pero estar acá en Córdoba es emocionante”.

Y agregó: “Tenemos que pedirles a los jueces que no renuncien, porque si lo hacen van a dejar a muchos argentinos decepcionados. Si los sacaron a la fuerza es porque hicieron las cosas bien”, agregó.