Mientras Macri desayunaba en el club house del country “Estancia El Terrón” con el presidente de la Bolsa de Comercio de Córdoba, Manuel Tagle y los intendentes Daniel Salibi (Mendiolaza) y Eduardo Gato Romero (Villa Allende), un grupo de vecinos de las Sierras Chicas llegó al ingreso del barrio cerrado y desplegó una gran bandera wiphala en solidaridad con el pueblo boliviano que hace una semana sufrió el derrocamiento del presidente constitucional Evo Morales, instalando una dictadura cívico militar comandada por la senadora Jeanine Añez.

Durante unas tres horas, diferentes grupos de vecinos llegaban al lugar, protestaban, se quedaban un rato y luego se iban. Todos llevaban reposeras y posaban descansando, parodiando al Presidente, a quién un intendente tucumano lo había acusado de ser “domador de reposeras”. Uno de los vecinos tenía un cartel que decía “Macri finalista en el campeonato de reposera”.

Más allá de la sorprensa que se llevó el mandatario, que deja el poder dentro de menos de un mes, se trató de una protesta pacífica, sin agresiones. No se produjo ningún incidente.

Esta última visita de Macri a Córdoba es la número 25 desde que asumió la presidencia. Pero no será la última: está previsto que vuelva antes del 10 de diciembre para inaugurar un tramo de la autopista a San Francisco y agradecer el respaldo electoral de los cordobeses.

Fuente: El Destape, Política Argentina