La Ciudad Autónoma de Buenos Aires es el distrito que más relajó los controles para la circulación de su gente. A lo Bolsonaro, el jefe de Gobierno porteño, el macrista Horacio Rodríguez Larreta, habilitó actividades y flexibilizó al máximo la cuarentena. 

Esa apertura no condice con la situación en la que se encuentra sus sistema sanitario, que llegó al 68% de ocupación de camas de terapia intensiva (UTI). Ese número incluye sector público y privado. 

La situación en CABA es mucho peor que en Gran Buenos Aires, donde llegó al 60% del total de camas de terapia intensiva. En el resto de la provincia, el porcentaje está por debajo del 50%. El número es similar al promedio argentino, en torno a la mitad de la capacidad de camas de alta tecnología utilizadas. 

Como dato alentador, hay que decir que la ocupación de UTI se encuentra estable desde el 1 de julio, donde se produjo una suba importante en relación a junio. De hecho, bajó un poco en los últimos días, dándole más aire al sistema sanitario.