A casi un año de aquel 31 de diciembre de 2019, cuando la Comisión Municipal de Salud de Wuhan (provincia de Hubei, China) notificó un conglomerado de casos de neumonía en la ciudad, que posteriormente se determinó que fueron causados por un nuevo coronavirus, Reino Unido y Rusia lanzaron las primeras señales de lo que será el comienzo de la campaña de vacunación mundial más grande de la historia. 

Para el caso de Rusia, el presidente Vladímir Putin anunció esta semana que 2 millones de unidades de la vacuna Sputnik V ya se han producido o se fabricarán en los próximos días. En consecuencia, ordenó el inicio de la vacunación "a gran escala" para la próxima semana, informó la Agencia Télam.

"Organicemos el proceso para que la vacunación a gran escala comience a fines de la próxima semana", pronunció el mandatario durante una videoconferencia a la viceprimera ministra, Tatiana Golikova, quien supervisa los esfuerzos de respuesta de Rusia a la Covid-19.

La Sputnik V es una vacuna que utiliza vectores basados en adenovirus -el virus del resfriado común) y precisa la aplicación de dos dosis, según señalaron el Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya y la compañía Binnofarm.

Los ensayos clínicos de fase I y II se completaron el 1 de agosto de 2020. El 11 de agosto la vacuna recibió el certificado de registro del Ministerio de Salud de Rusia y el 25 de agosto se iniciaron ensayos clínicos posteriores al registro de la vacuna Sputnik V, en los que participaron más de 40.000 personas en Rusia y Bielorrusia.

A fines del mes pasado, las autoridades anunciaron que habían comenzado a vacunar a los militares rusos. Más de 400.000 de ellos deben ser vacunados y 80.000 lo serán antes de finales de año.

Las vacunas, que no serán obligatorias, serán gratuitas para los ciudadanos rusos, precisaron las autoridades.

Vladímir Putin, presidente de la Federación Rusa.
Vladímir Putin, presidente de la Federación Rusa.

Por su parte, en el Reino Unido la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios (MHRA) aprobó la vacuna de Pfizer y su socia alemana BioNTech. De esta manera, se convirtió este miércoles en la primera dosis en recibir autorización de uso de emergencia, luego de presentar resultados preliminares de su estudio clínico de fase 3, y podría comenzar a vacunar en los próximos días.

"Hemos realizado una rigurosa evaluación científica de toda la evidencia disponible de calidad, seguridad y eficacia. La seguridad del público siempre ha estado a la vanguardia de nuestras mentes: la seguridad es nuestra consigna", señaló el director ejecutivo de MHRA, June Raine, en un comunicado del organismo.

"Nuestros científicos y médicos expertos trabajaron incansablemente, las veinticuatro horas del día, estudiando detenidamente, de manera científica, sólida y rigurosa cientos de páginas y tablas de datos, revisando metódicamente los datos", aseguró.

"La Autorización de Uso de Emergencia en el Reino Unido marcará la primera vez que los ciudadanos fuera de los ensayos tendrán la oportunidad de ser inmunizados contra Covid-19", expresó por su parte Ugur Sahin, CEO y Co-fundador de BioNTech. 

Boris Johnson en Twitter

Por su parte, el primer ministro, Boris Johnson, consideró que "es fantástico" que se haya aprobado el uso de la vacuna y anticipó que estará disponible "en todo Reino Unido desde la próxima semana".

"Es la protección de las vacunas lo que en última instancia nos permitirá retomar nuestras vidas y hacer que la economía vuelva a moverse", destacó Johnson en su cuenta de Twitter.

Argentina fue parte del ensayo clínico fase 3: el estudio se realizó en el Hospital Militar y estuvo a cargo del grupo de investigación de Fernando Polack.

Se trata de una vacuna que utiliza una tecnología innovadora denominada ARN mensajero; este tipo de vacunas utilizan directamente el código genético de una proteína viral (en este caso se utiliza la proteína espiga) y, al ingresar al organismo, las células "producen" esta proteína y, al reconocerla, se activa el sistema inmunológico.

Hasta el momento, no hay vacunas que utilicen esta tecnología y requiere de una conservación a menos 80 grados.