Carlos Rosenkrantz es el presidente de la Corte Suprema. Llegó a ese lugar gracias a sus vínculos con los grandes empresarios (Clarín, entre otros) y con Casa Rosada. Es el magistrado preferido por Mauricio Macri entre los supremos. 

Ese rol de Rosenkrantz no es aceptado por sus pares, que recelan de sus vínculos tan aceitados con Cambiemos. "Parece un ministro de Macri", ironizó un juez de la Corte Suprema hace unos días, según los principales medios de comunicación. 

Hoy, los jueces de la Corte terminaron de demoler la escasa autoridad que le quedaba a Rosenkrantz con una inédita acordada que le impide nombrar personal sin el apoyo de al menos dos miembros del tribunal. 

La decisión ocurrió luego de que esos mismos jueces votaran contra la fórmula de ajuste previsional que perjudicó a millones de jubilados. Por supuesto, Rosenkrantz votó en contra, en el mismo camino que lo propuesto por el Gobierno de Cambiemos. 

De esta manera, se confirma la grieta que enfrenta a Horacio Rosatti, Juan Carlos Maqueda y Ricardo Lorenzetti con el presidente del máximo tribunal. Una pelea que está a tono con la crisis económica y política que vive el macrismo.