Acorde al relevamiento semanal que realiza la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI), solamente el 12,3% de los pacientes ingresados a la UTI por infección con COVID-19 había recibido una dosis de vacunación. Y apenas un 1,5% de los infectados recibió las dos dosis.

Un aspecto a tener en cuenta es que el 20% de los pacientes internados tenían falla multiorgánica, es decir, con más de un órgano vital comprometido (como por ejemplo pulmones y riñón) y el 15% tuvieron que ser dializados por la gravedad del cuadro.

Más allá de la difícil situación que se vive en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el impacto por la segunda ola golpeó de lleno en Córdoba, Mendoza, Santa Fe, Neuquén, Chubut, Río Negro, Santiago del Estero y Tucumán, que son las provincias que superan el 95% de ocupación de camas.

El estudio detectó que Neuquén está al 100% de su capacidad, mientras que Río Negro se encuentra en un 97,78% de ocupación, seguido por Mendoza con un 97,59%. Además, hay otras cinco regiones en que la ocupación ya superó el 90%. Se trata de la Ciudad de Buenos Aires (94.35%), la provincia de Buenos Aires (92,78%), La Pampa (90%), Salta (92,31%) y San Juan (94,12%).

Los datos surgen de un relevamiento realizado el viernes 28, y que fue difundido este lunes. La muestra tomó datos de 177 unidades de terapia intensiva (UTI) de hospitales públicos y privados de todo el país, con un total de 3.781 camas. En el resto de las provincias la ocupación es menor, aunque en algunas regiones la situación también empieza a ser complicada: Misiones que tiene una ocupación del 84,85%, Catamarca con 86,44%, La Rioja con 81,06% y Entre Ríos con 80%.

Como es habitual, la SATI aclaró en su comunicado que este estudio “es sólo una muestra” y no contempla el total de las instituciones del país, “por lo que no es prudente extraer conclusiones por encima de las estadísticas oficiales”.