El Gobierno nacional, en línea con otros países de Europa como Francia, Polonia y Dinamarca, ha dispuesto que la ayuda económica y financiera brindada a las empresas en crisis en medio de la pandemia del coronavirus excluirá a aquellas empresas radicadas en paraísos fiscales. En función de ello, en principio, Techint, con sede en Luxemburgo no podría recibir el socorro estatal. 

A través de la Decisión Administrativa 591/2020 ,el Gobierno especificó los criterios para distribuir la asistencia estatal para el pago de salarios de los empleados en relación de dependencia, además de incluir la reducción de hasta un 95% de las contribuciones patronales. 

La normativa exige, como criterio excluyente, que las firmas no deben haber realizado operaciones con otras compañías radicadas en paraísos fiscales. En el anexo 1 de la referida Decisión Administrativa 591/2020, se lee:“No podrán realizar erogaciones de ninguna especie a sujetos relacionados directa o indirectamente con el beneficiario cuya residencia, radicación o domicilio se encuentre en una jurisdicción no cooperante o de baja o nula tributación”.

La nueva norma también estipula la exigencia de que las firmas que accedan al beneficio estatal no pueden distribuir utilidades tomando en consideración los períodos fiscales que concluyeron en noviembre de 2019, ni recomprar acciones en forma directa o indirecta, ni adquirir títulos en pesos para su inmediata venta en moneda extranjera. 

La decisión vuelve a poner en el centro de la escena a la empresa Techint, propiedad de la familia Rocca, y que semanas atrás se vio envuelta en un conflicto, al despedir a más de 1400 empleados, desconociendo la normativa gubernamental.  

Asimismo, países europeos como Polonia, Dinamarca y más recientemente Francia, tomaron el mismo camino, y excluyeron de la ayuda estatal por la pandemia a aquellas empresas radicadas en paraísos fiscales. 

Los paraísos fiscales son lugares o países con impuestos corporativos bajos o nulos que permiten a los extranjeros establecer fácilmente negocios allí. Además, los paraísos suelen limitar la información pública sobre las empresas y sus propietarios.

Por los perjuicios económicos que genera, la Unión Europea ha confeccionado una lista negra con los paraísos fiscales. En su última actualización, de febrero de 2020, incluyó a Samoa Americana, Fiji, Guam, Omán, Panamá, Samoa, Trinidad y Tobago, las Islas Vírgenes estadounidenses, Vanuatu, Islas Caimán-territorio británico de ultramar-, las Islas Seychelles y Palau. 

La lista negra comenzó a confeccionarse en diciembre de 2017.  Desde entonces, la Unión Europea evalúa periódicamente a terceros países en función de tres criterios: el nivel de transparencia e intercambio de información, la existencia de prácticas fiscales perjudiciales y el cumplimiento de las normas internacionales para evitar la erosión de la base imponible.

Fuente: El País Digital