Desde fines de 2015, el Banco Central apostó al endeudamiento vía Lebacs para lograr engrosar sus reservas. En que consiste la estrategia: elevó las tasas de interés, lo que permitió que muchos inversores trajeran al país dólares para comprar Lebacs en pesos. Con un dólar planchado, el esquema permitió ganancias extraordinarias en moneda norteamericana. 

Esa estrategia le permitió a Federico Sturzenegger mostrar orgulloso cómo crecieron las reservas del Banco Central bajo su gestión. Nunca contó la letra chica: el precio a pagar era un endeudamiento a nivel récord. 

Ahora, todo el sistema entró en crisis. La suba del dólar (50% en un año) desalentó a los tenedores de Lebacs que empezaron a vender sus papeles para comprar dólares y salir del país. El próximo martes, se deben afrontar el vencimiento de alrededor de 28 mil millones de dólares en Lebacs. Se trata de más de la mitad de las reservas del Banco Central. ¿Qué pasará?

Para intentar calmar la corrida, el Central dispuso que la tasa que pagan esos instrumentos esté en el 45%, pero hay que ver si es una cifra atractiva en medio de una crisis por el dólar que parece no tener fin. Hoy, la divisa norteamericana volvió a alcanzar un nuevo récord, al ubicarse por encima de los 24 pesos. En mayo de 2017, estaba en 17 pesos. Por esa fecha, desde el macrismo se descartaba una devaluación y cualquier acuerdo con el FMI.