De cara al final de 2020, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner publicó un balance del primer año de Gobierno del Frente de Todos. Fiel a su estilo, criticó duramente al gobierno de Mauricio Macri por haber dejado “un sistema de salud prácticamente abandonado” y el endeudamiento que realizó durante su gobierno.

Además, destrozó al Poder Judicial, la Corte Suprema de Justicia (a cuyos ministros acusó de formar parte del Lawfare con injerencia en la región) y Claudio Bonadío. “Que a nadie se le ocurra tergiversar mis palabras con titulares diciendo que pretendemos una Justicia adicta. Todo lo contrario: somos la fuerza política que, en el 2003, con el 22% de los votos, denunciamos la extorsión de lo que se conocía como la “mayoría automática de la Corte”, destacó.

Al principio de su balance 2020, la ex presidenta enumeró las 40 leyes que aprobó el congreso durante el año. Detalló que se trataron en 32 sesiones, con 215 reuniones de comisión, en las que participaron 284 expositoras y expositores invitados, y resumió: “Leyes a favor de los argentinos y las argentinas, para ampliar derechos, hacerle frente a la pandemia, cuidar la economía, fortalecer el federalismo y defender nuestra soberanía”, escribió la Presidenta del Senado.

En ese orden, resaltó también, que “Hace 13 años que no se realizaban tantas sesiones en este cuerpo legislativo”, y destacó la creación de las sesiones remotas que propuso el oficialismo para sortear las dificultades que surgieron a partir de la pandemia Covid-19.

“Cuando comenzamos la pandemia -allá por el mes de marzo- se nos presentó un desafío inédito: teníamos que crear una nueva forma de funcionamiento para poder seguir trabajando y, al mismo tiempo, teníamos que cuidar la vida de todos y todas”, advirtió.

“La verdad es que, gracias al compromiso de los trabajadores y las trabajadoras legislativas, el 13 de mayo tuvimos nuestra primera sesión remota de la historia”, celebró.

Más adelante, tras enumerar todas las leyes que se aprobaron en el Congreso de la Nación durante el ejercicio legislativo 2020, Cristina detalló:” Cumplimos, como siempre, con todas nuestras responsabilidades”.

“En su ámbito, el Poder Ejecutivo sin duda ha hecho un gran esfuerzo para afrontar dos tragedias. Una anunciada y otra inesperada. La primera: la economía arrasada del macrismo. La segunda: la pandemia inédita”, afirmó la vicepresidenta.  

Asimismo, apuntó contra el Poder Judicial, “Representado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación”, señaló Cristina. “La actuación de ese poder no hizo más que confirmar que fue desde allí, desde donde se encabezó y dirigió el proceso de Lawfare. Esa articulación mediática-judicial para perseguir y encarcelar opositores, se desplegó en nuestro país con toda su intensidad desde la llegada de Mauricio Macri a la Presidencia de la Nación y, lo que es peor: aún continúa”, advirtió.

Acto seguido, Cristina disparó “que a nadie se le ocurra tergiversar mis palabras con titulares diciendo que pretendemos una Justicia adicta”, y recordó que ella, junto a Néstor Kirchner, “denunciamos la extorsión de lo que se conocía como la “mayoría automática de la Corte”, dando inicio a un proceso virtuoso que culminó con la Corte Suprema más independiente y prestigiosa de las últimas décadas”, resumió y lamentó: “De aquella Corte, hoy no queda absolutamente nada”.

En ese sentido, Cristina repasó sucesos de la vida política de cada miembro de la Corte Suprema:

Sobre Ricardo Lorenzini, ex Presidente del máximo tribunal, comenzó recordando que “es el que se fotografiaba con el Juez brasileño Sergio Moro y con Claudio Bonadío”. Al respecto, advirtió que Moro “es el que sin pruebas metió preso al ex presidente del Brasil, Inacio Lula Da Silva, impidiéndole ser candidato a presidente y posibilitando la llegada al poder de Jair Bolsonaro”, perpetuó CFK.

Sobre Bonadío, escribió: “nunca rindió un examen para ser magistrado e íntegro la célebre lista de los “jueces de la “servilleta”. Bonadío se autodefinía como un practicante del “derecho penal creativo”: aberración jurídica si las hay y auténtico eufemismo del lawfare y la persecución a dirigentes populares”, lanzó.

Siguiendo con los ministros de la Corte, Cristina advirtió que “El macrismo en el Poder completó la fotografía de la Corte actual, cuando a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia intentó nombrar a Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti como miembros de la Corte Suprema”, continuó Cristina.

“Por si todo ello fuera poco, en el año 2018, Carlos Rosenkrantz, uno de los dueños del estudio jurídico cuya cartera de clientes está conformada por los principales grupos empresarios argentinos y extranjeros en el país, fue designado Presidente de la Corte Suprema Justicia de la Nación. No se recuerda algo semejante en la historia del Poder Judicial de la Nación”, denunció.

Antes de cerrar, Cristina recordó que fue la Corte la que “consintió alegremente el mayor endeudamiento del que se tenga memoria a escala planetaria con el FMI” y agregó: “De los tres poderes del Estado, sólo uno no va a elecciones. Sólo un Poder es perpetuo. Sólo un Poder tiene la palabra final sobre las decisiones del Poder Ejecutivo y del Poder Legislativo”.

En esa misma línea, advirtió que además de ser “perpetuo, de no ir jamás a elecciones, de tener la palabra final sobre la vida, el patrimonio y la libertad de las personas por encima del Poder Ejecutivo y del Poder Legislativo”, el Poder Judicial “Sólo es ejercido por un puñado de funcionarios vitalicios que toleraron o protegieron la violación permanente de la Constitución y las leyes, y que tienen, además, en sus manos el ejercicio de la arbitrariedad a gusto y piacere, sin dar explicaciones a nadie ni estar sometidos control alguno…”, disparó la ex presidenta.

“Bueno… Si esto sigue sucediendo en nuestro país, estaremos muy lejos de construir la República y la Nación que, estoy segura, anhelamos la inmensa mayoría de los argentinos y las argentinas”, concluyó la vicepresidenta.