La vicepresidenta Cristina Kirchner decidió este jueves que el Senado retorne a las sesiones presenciales, con la exigencia de estar vacunados con la dos dosis y hacerse un test rápido antes de ingresar al recinto.  La primera reunión cara a cara será la semana próxima. 

Según trascendidos, la decisión la tomó después de un diálogo con el jefe de la bancada oficialista José Mayans, quien se mantuvo en contacto con sus pares de juntos por el cambio, Luis Naidenoff y Humberto Schiavonni, que venían reclamando volver a la normalidad.

El Senado mantiene la modalidad remota desde el inicio de la pandemia y la flexibilizó parcialmente: sólo llegaron a autorizar hasta 20 bancas ocupadas de las 72, con la posibilidad de rotar entre los habilitados a ingresar al recinto.