Este jueves se cumplió un año del inicio de las sesiones remotas en ambas Cámaras del Congreso y el balance es cuanto menos sorprendente: la modalidad remota permitió un récord de trabajo en comisiones, aprobación de las leyes y una participación casi perfecta de los legisladores.

"Debemos transitar el camino de la innovación y la modernización del parlamento como instrumento de la democracia. Adaptar la democracia al Siglo 21, porque la tecnología vino para quedarse y ser parte de nuestra vida. Somos contemporáneos a la revolución de la tecnología y la información, y la representación de la gente no puede estar ajena o negarse a ese hecho", sostuvo por su parte Sergio Massa, presidente de la Cámara de Diputados, que debió trajinar en abril de 2020 para lograr que la oposición aceptara las sesiones remotas. 

La presidenta del Senado Cristina Kirchner también tuvo que dirimir con Cambiemos, que aseguraba que la virtualidad implicaba "un cierre del Congreso". Sin embargo, la realidad fue bien diferente: tanto el Senado como Diputados tuvieron récord de comisiones (más de 500), sesiones y leyes votadas. Nunca en los 4 años de macrismo se trabajó tanto como en 2020. 

Según el jefe del bloque oficialista del Senado José Mayans, en esa Cámara hubo 200 reuniones de comisión remotas; mientras que el Cippec registró hasta el 10 de febrero 235 en Diputados, más 85 informativas, una actividad sin precedentes. 

El aumento se debe a que fue habitual que hubiera reuniones los cinco días de la semana a cualquier horario, mientras que en la época de reuniones presenciales se concentraban los martes y miércoles. Luego los legisladores volvían a sus provincias.